Con el acuerdo alcanzado el pasado 19 de abril entre los grupos parlamentarios del Partido Socialista y de Izquierda Unida, la Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución y violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura, que es el título definitivo y oficial que tendrá la futura Ley de la Memoria Histórica, ha recibido
el empujón definitivo para su aprobación final.
La Ley
La propia denominación de la Ley tiene un importante significado e importancia ya que, según fuentes gubernamentales, “reafirma el espíritu y objetivo de la ley”.
A lo largo de 25 artículos, tres disposiciones adicionales y tres finales, el proyecto recoge las medidas con las que el Gobierno pretende “la reparación de estas personas desde una filosofía de concordia y conciliación” y “sin pretensión alguna de rescribir” la historia o volver a interpretarla.

